La práctica de cualquier actividad en el medio acuático implica riesgos, especialmente el de
ahogamiento, cada actividad además comportará unos más específicos y otros más generales.
El buceo participa en estos riesgos. Al hablar de socorrismo nos interesa diferenciar dos
aspectos: el general con las maniobras de reanimación y tratamiento de lesiones y el específico
de accidentes de buceo. Lo más importante es la prevención y planificación.
Nuestro objetivo es dar una visión general de los posibles riesgos que pueden afectar al
buceador, fundamentalmente en orden a prevenir o estar preparado para actuar en caso de que
surjan problemas. Desde el punto de vista del socorrismo subacuático repasaremos los posibles
riesgos de accidente-enfermedad, estableceremos los mecanismos de control necesarios para
evitarlos, en la medida de lo posible, y siempre estar preparados para afrontar con éxito su
aparición.
La práctica de las subacuáticas presenta una escasa accidentabilidad pero conlleva una alta
mortalidad debido no a los propios riesgos del buceo sino al hecho de desarrollarse en el
agua/bajo el agua, donde cualquier incidente puede tener graves consecuencias.