| RIESGOS EN LA PRÁCTICA DE ACTIVIDADES SUBACUÁTICAS |
| B/. ACCIDENTES DISBÁRICOS EN EL BUCEO - AGUDOS |
[Narcosis por Nitrógeno], [Síndrome Nervioso de las Altas Presiones], [Intoxicación por oxígeno], [Intoxicación por monóxido de carbono], [Intoxicación por anhídrido carbónico]
El aire es una mezcla de diferentes gases que pueden actuar o modificar su comportamiento de modo individual en función de los cambios de presión. Dependiendo de la presión parcial a que se respiren pueden ocasionar diversas alteraciones. Estas propiedades están reguladas por la LEY DE DALTON Es válido para cualquier mezcla de gases respirable empleada en buceo, y esta posibilidad de producir efectos nocivos por parte de los componentes del aire es lo que ha motivado la bdsqueda y empleo de otras mezclas sustituyendo total o parcialmente alguno de sus componentes o añadiendo otros. Durante
la práctica del buceo su aparición supone un evidente
riesgo de ahogamiento por pérdida conocimiento, por lo
que de modo general, ante la sospecha de aparición de
estos síntomas se debe avisar al compañero de
inmersión e iniciar un ascenso lento. De
esta manera tenemos que, de manera aislada, los gases
pueden producir: a) Intoxicación por Nitrógeno. Conocida como narcosis o borrachera de las profundidades. El nitrógeno tiene efecto tóxico cuando se respira a un Pp de 3'95 ATA, lo que ocurre respirando aire a una Pt de 5 ATA (5 ATA x 0'79), es decir alrededor de los 40 metros de profundidad, aunque esto es muy variable en función de las características de cada buceador. Síntomas: Varían de manera individual. Se inicia con alteraciones del estado de animo y del comportamiento (euforia, trastornos de la ideación, alucinaciones auditivas o visuales, incoordinación muscular, angustia y actos incontrolados como quitarse las gafas o el regulador). Prevención: No rebasar la cota de 40 metros sin preparación especial. No bucear jamas en solitario. Estar prevenidos y ante la menor señal de malestar (o excesivo bienestar y euforia), avisar al compañero y ascender unos metros. Tratamiento: No hay
tratamiento específico, basta con ascender, lentamente,
unos metros y el efecto desaparece rápidamente, sin
secuelas. b) Síndrome Nervioso de las Altas Presiones (SNHP) La narcosis por el nitrógeno y la densidad del aire que produce dificultad respiratoria son los factores que limitan el empleo del aire a partir de los 50 metros. Todos los gases inertes empleados producen algún tipo de afectación. Los síntomas aparecen a diferentes profundidades según el gas empleado y su concentración en la mezcla. Actualmente la mayoría de los trabajos submarinos efectuados más allá de 50 metros se realizan en saturación con mezclas de Helio-oxígeno (Héliox) o Trimix. Pero a partir de los 200 metros aparece un nuevo obstáculo: el Síndrome Nervioso de las Altas Presiones (SNHP) descrito por primera vez en 1.968 en el Centro de Investigaciones Submarinas de COMEX por X. Fructus, R. Naquet y R. Brauer. El SNHP se caracteriza por la aparición de alteraciones funcionales del sistema nerviosos, que desaparecen durante la fase de descompresión. Para luchar con eficacia contra el
SNHP y el aumento de la densidad de las mezclas
respiratorias, que dificulta los movimientos
respiratorios del buceador, se ha empleado el hidrógeno
mezclado con el helio, como diluyentes del oxígeno
(COMEX, proyecto "HYDRA"). El oxígeno comienza a ser tóxico cuando su Pp es de 1'8 ATA. Esa presión se alcanza: - Respirando oxígeno puro a -10 metros. - Empleando aire a -80 metros de profundidad (9 ATA x 0'21= 1'89 ATA) Para obviar este problema se emplean las mezclas donde se varían los porcentajes de oxígeno y nitrógeno (Nitrox) o añadiendo algdn gas inerte, para alcanzar mayores profundidades y permanencias. Afecta, por tanto, si se emplean equipos de circuito cerrado o mezclas de Nitrox, donde la concentración de oxígeno, normalmente superior a su concentracion en el aire, limita la profundidad aunque aumente la permanencia. Puede manifestarse como: - intoxicación aguda (efecto Paul Bert), la hiperoxia produce afectación neurológica y la clínica es similar a una crisis convulsiva de tipo epiléptico. El tratamiento consiste en retirar al paciente del ambiente hiperóxico y vigilar que las convulsiones no produzcan lesiones traumáticas o compromiso respiratorio. - intoxicación crónica (efecto Lorrain-Smith), por Pp de oxígeno superior a la atmosférica y mantenida durante horas. Produce alteración pulmonar con síntomas de afectación respiratoria -neumonía irritativa-. Su aparición limita el empleo de oxígeno puro o de mezclas enriquecidas, en función de las horas de exposición. d) Intoxicación por Monóxido de Carbono (CO) El CO llega habitualmente al interior del equipo de respiración por contaminación desde motores de combustión (compresores, vehículos etc...) a través de la toma de aire del compresor. Este gas se caracteriza por ser menos denso que el aire, incoloro, inodoro y no irrita las vías aéreas por lo que no se detecta su presencia. Clinica: puede manifestarse por aparición de cefaleas, malestar general, nauseas, vómitos y progresivo empeoramiento del estado de consciencia hasta llegar a la obnubilación y coma. Prevención: adecuado mantenimiento de filtros y del equio de compresores. Vigilar la toma de aire. Tratamiento: Oxigenoterapia. En
principio normobárica y después hiperbárica. La
clínica no siempre traduce la importancia de la
intoxicación y es recomndable acudir a un centro
hiperbárico pues este tratamiento es el dnico que evita
posteriores lesiones neurológicas. e) Intoxicación por Anhídrido Carbónico (CO2) Se puede producir por: - empleo de equipos de circuito cerrado, por fallo del absorbente para eliminar el CO2. - por mala técnica respiratoria, aquí el CO2 es producido por nuestro cuerpo y se acumula debido a una mala técnica ventilatoria con inspiraciones profundas y espiraciones corta e insuficientes para ventilar bien todo el pulmon, acumulándose el CO2. También aparece si por tratar de consumir poco aire se retiene la respiración mientras se bucea. Clínica: desde malestar general con dolor de cabeza, sensación de falta de aire, fatiga, taquicardia, desorientación, hasta depresión de los centros respiratorios con parada cardiorespiratoria. Tratamiento: Bajo el agua, parar la actividas física, ventilar con espiraciones largas y profundas e iniciar el retorno lentamente a superficie. El exceso de CO2 puede potenciar el riesgo de aparición de enfermedad descompresiva por lo que conviene tenerlo en cuenta a la hora de calcular la descompresión. . En superficie mantener al accidentado con buena ventilación y oxígeno al 100% mantener cuanto sea posible. |