Para
valorar un enfermo urgente hay que revisar:
- 1- ESTADO DE
CONCIENCIA.
- 2- RESPIRACIÓN
- 3- FUNCIÓN CARDIACA
- 4- PÉRDIDA DE
LÍQUIDOS
Los signos clínicos que
indican peligro vital pueden ser detectados por cualquier
persona mediante la vista, el oído y el tacto,
es decir, sin ayuda de ningún medio auxiliar. PREGUNTAS
A PLANTEAR:
- 1º.- ¿Contesta el enfermo
a nuestras preguntas o se halla inconsciente? Si
contesta, nos indica que su vía aérea está
permeable y que su cerebro está perfundido.
- 2º.- Si no obtenemos
respuesta debemos escuchar los ruidos
respiratorios o comprobar los movimientos
respiratorios con las manos sobre el tórax y , a
continuación abriremos la boca para explorar la
vía aérea.
- 3º- Si el paciente
presenta obstrucción de la vía aérea,
procederemos a elevar la barbilla o traccionar
del maxilar para levantar la lengua, y limpiar la
boca .
- 4º- Inicialmente se puede
obtener la suficiente información de la función
cardio-circulatoria mediante el pulso, el color y
la temperatura de la piel. ¿ Es palpable?
¿Presenta alguna alteración? ¿Está el enfermo
pálido o tiene la piel fría?
- 5º- Si hay signos de
hemorragia externa se procederá de inmediato a
identificar los puntos sangrantes y aplicar
compresión local directa.
OTRAS MEDIDAS:
Además, en nuestra actuación
ante una emergencia, hemos de tener en cuenta:
- a) Cuidar de la propia
seguridad. No aventurarse en un rescate en
tanques, por ejemplo, sin el equipo de
protección adecuado.
- b) Alejar a la víctima del
lugar del peligro. Ej.: incendio, emisión de
gases...etc.
- c) Ante todo traumatizado,
valorar la posibilidad de que exista daño en la
columna vertebral y actuar en consecuencia para
evitar lesiones medulares.
- d) Pedir ayuda. Contactar
con el Centro Radio Médico sin por ello dejar de
atender al enfermo. Posiblemente haya que
organizar después la evacuación y/o el traslado
del tripulante afectado.
- e) Nunca dar por muerta a
una persona hasta que aparezcan signos evidentes
de muerte.
CONCLUSIONES:
- 1.- Todos los enfermos
agudos, intoxicados o traumatizados graves, en
los que existe un peligro inminente de muerte,
han de ser considerados como enfermos urgentes.
- 2.- En un enfermo urgente,
más que la causa o el diagnóstico exacto del
proceso existente, interesa conocer el punto
donde la afección fundamental ha ocasionado una
alteración de las funciones vitales. El
tratamiento de urgencia no supone, por tanto el
diagnóstico previo de la enfermedad fundamental,
sino que exige la búsqueda de la alteración que
compromete las funciones vitales.
- 3.- En términos generales,
la reanimación constituye un problema de aporte
suficiente de oxígeno a todos los órganos. Las
medidas a tomar deben por tanto estar dirigidas a
garantizar el buen estado de las vías de
transporte de oxígeno.
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