IV Congreso Nacional de Medicina
del Mar, Gijón, 1999Sesión de comunicaciones en forma de poster: |
VALORACIÓN DE LA ASISTENCIA
MÉDICA EN UN BUQUE DE PASAJEROS
Dra. Nerea Foncea Beti, Dr. Juan Pablo Barceló Galíndez,
Dr. Ignacio García-Alonso Montoya, Dr. Alberto Sánchez Sobrino.
Servicio Médico Pride of Bilbao,
P&O European Ferries. Universidad del País Vasco.
Los Servicios Médicos de buques de
pasajeros deben de adecuarse a las necesidades asistenciales. Es
necesario el estudio de la capacitación y utilización de los
actuales servicios para su correcto desarrollo dada la
peculiaridad del medio en que se desempeña.
El Pride of Bilbao realiza las rutas Bilbao-Portsmouth (Reino Unido) y Portsmouth-Cheburgo (Francia), con una capacidad para 2.500 pasajeros. El Servicio Médico está compuesto por un A.T.S. y un médico.
Con el fin de obtener conclusiones
significativas, se han analizado 3.175 historias clínicas de
atenciones realizadas en nuestro servicio durante un periodo de
35 meses. Para un apropiado manejo de los datos se han codificado
las diferentes variables a estudio y se han introducido en un
sistema informático.
En cuatro casos no estaba justificada la intervención del Servicio Médico.
En conjunto, algo más del 93% de los casos pudieron ser resueltos. De ellos, la inmensa mayoría (83% del total) fueron atendidos por el médico, resolviendo el A.T.S. una de cada 15 consultas.
Casi un 11% de nuestros pacientes fueron referidos a un Servicio Médico en tierra, para establecer o completar su diagnóstico. En algo menos de la mitad de los casos (44%), esto se debió a falta de equipamiento a bordo; en el resto de los pacientes, el motivo fue que se requería la intervención de un especialista. De estos 345 pacientes "referidos", sólo 80 lo fueron sin diagnóstico, y tan sólo 15 requirieron evacuación urgente. Un porcentaje ligeramente superior de enfermos requirió atención tras el desembarque. Hay que destacar, sin embargo, que en este caso la falta de medios terapéuticos sólo motivó esta "remisión" en un 2% de los casos. En todas las demás situaciones, la causa principal fue la necesidad del concurso de un especialista para instaurar el tratamiento.
De los 405 casos referidos a otro Servicio Médico, tan sólo 197 fueron remitidos con carácter urgente.
Aproximadamente la mitad de los casos hubieran requerido idéntica indicación independientemente de la dotación que existiera en el Servicio Médico. En cambio, en algo menos de la mitad de los casos esta remisión urgente a un hospital pudiera haberse obviado de disponer de más medios y/o más tiempo para cerrar el caso.
Tan sólo en 15 ocasiones fue necesaria la
evacuación urgente y de ellas, 7 tuvieron lugar al llegar a
puerto. Las otras 8 fueron evacuadas durante la travesía
mediante helicóptero. De todas ellas, sólo dos pudieron haberse
evitado de haber dispuesto de más medios a bordo. De las 8
evacuaciones aéreas, 5 se debieron a infartos de miocardio, otra
a una arritmia grave, otra a una embolia arterial y la última a
un cuadro oclusivo. De las evacuaciones urgentes en puerto, 4 se
debieron a casos urgentes ocurridos o descubiertos a la llegada a
puerto (2 fracturas, 1 intoxicación grave y una insuficiencia
hepática terminal). Los otros 3 casos fueron respectivamente:
pérdida de conciencia por traumatismo craneal, síntomas de
infarto e insuficiencia respiratoria por bronquitis crónica.
A la hora de enjuiciar la asistencia
ofrecida al paciente, tanto desde el punto de vista de calidad de
diagnóstico como de tratamiento aportado, vemos que nuestros
resultados son fiel reflejo de lo que ocurre en centros de
atención primaria de los diferentes sistemas de salud. Hemos de
destacar que la utilización de los Servicios de rescate vía
helicóptero han sido en todos los casos necesarios y claramente
justificados.
El establecimiento de un Servicio Médico en un buque de pasajeros de las características que nos ocupa resulta óptimo para el tipo y cantidad de patología atendida, por cuanto que disminuye el número de evacuaciones, avanza los resultados diagnósticos, adelanta la curación, mejora el confort de los pasajeros y promueve la realización del curso habitual del buque.
La medicina de urgencias desarrollada como parte de la Medicina Naval, ha demostrado suponer un volumen importante del trabajo médico a bordo, y dad la peculiaridad del medio en que se desempeña, requiere atención y estudios más pormenorizados.
[Ir al programa del IV Congreso] [Página anterior] [Volver a actas] [Arriba]