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| LESIONES POR FRÍO |
| LESIONES POR CALOR |
| PREVENCIÓN DE LOS EFECTOS PERJUDICIALES DEL CLIMA |
| LESIONES POR FRÍO |
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En la producción de este tipo de lesiones influyen además del descenso de la temperatura ambiente, el viento frío, la humedad, el tiempo de exposición, la inmovilidad prolongada, la fatiga, la embriaguez, los vestidos apretados y rozaduras consecuentes al calzado estrecho. Sobre todos estos factores tendremos que actuar a nivel preventivo. En general la aclimatación al frío no requiere una adaptación del sistema de regulación del calor, sino simplemente una modificación de los hábitos, siendo la adaptación posible si se dispone de ropas adecuadas. - Generales: hablaremos de Enfriamiento o hipotermia - Locales: hablaremos de congelaciones
Estas alteraciones pueden tener lugar durante largos periodos de trabajo al aire o en cámaras frigoríficas - por ejemplo en operaciones de estiba, en las bodegas de buques frigoríficos y los barcos que acompañan a la pesca de altura. Las personas con alteraciones en el corazón y sistema cardiovascular, alteraciones metabólicas y propensión a infecciones no deben trabajar en condiciones de frío. Hemos de tener en cuenta que las lesiones por frío raramente se producen cuando el tripulante ha sido preparado para protegerse adecuadamente. De ahí la importancia de extremar las siguientes MEDIDAS PREVENTIVAS: 1.- Abundante ropa de abrigo por su elevado efecto de aislamiento y baja permeabilidad al viento y al agua. 2.- Ropa suficientemente amplia, que no comprima. 3.- Calzado ancho y calcetines dobles. 4.- No se desprenda de los guantes. 5.- Reducir al mínimo tiempo la exposición al frío. 6.- Evitar mojaduras. 7.- Protejerse del viento 8.- Luchar contra la inmovilidad y la fatiga 9.- Abstenerse de fumar y tomar alcohol 10- Al menor síntoma de entumecimiento u hormigueo, calentar las extremidades mediante movimientos. Las zonas más expuestas a las congelaciones son las llamadas partes acras: dedos de las manos y de los pies, orejas, nariz. Los tipos de congelaciones pueden progresar de uno al otro, sus características según el tipo son: - Primer grado: piel pálida o moteada rojo-azulada y fría; hormigueo y entumecimiento; enrojecimiento y dolor al recalentamiento. - Segundo grado: piel rojo-violeta; edema frío (hinchazón); vesículas o ampollas de contenido amarillento y a veces hemorrágico. - Tercer grado: intenso color azulado; costras en la piel; tejido muerto, grangrena, mutilación. - Retirar a la víctima de la exposición al frío rápidamente. - Antes del transporte revisar que no haya lesiones asociadas (fracturas, hemorragias...), tomar las medidas necesarias en cada caso. - Quitar con sumo cuidado todo lo que pueda comprimir la zona afecta (zapatos, guantes, calcetines ... etc.) - Animar a la víctima a que movilice por sí misma la zona afectada. - Evitar masajes, frotaciones con nieve o exposición al fuego. - No romper las ampollas. - Proteger la zona con gasas estériles secas. - Administrar bebidas calientes (sopa, té, café) muy azucaradas. - Descongelar la zona afecta: baño de agua 40-45 grados C de la zona afecta. Asegurarse de que no se vuelva a exponer al frío, una recongelación de la zona puede ser muy grave. Secar con mucho cuidado. Ambiente cálido. - Mantener elevada la zona afectada y cubrirla con apósitos estériles y una venda floja. - Profilaxis antitetánica, analgésicos y antibióticos según recomendación del Centro Radio-médico. |
(ABC o RCP significa iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar: masaje cardíaco, boca a boca etc. si precisa) |
| HIPOTERMIA
El ser humano es un animal homeotermo,
es decir, que mantiene siempre una temperatura constante. La exposición
durante un determinado tiempo a un ambiente frío puede
dar lugar a una pérdida de calor que no pueda ser compensada
por los mecanismos normales de producción y conservación
del mismo. Se define la hipotermia como el descenso de la temperatura corporal, medida en el recto, por debajo de los 35 ºC. Hipotermia inicial: con temperatura rectal entre 35 y 32 ºC. Puede tratarse en condiciones no hospitalarias. Hipotermia moderada: con temperatura entre 32 y 28 ºC
Hipotermia severa:
si la temperatura rectal está por debajo de los 28 ºC.
Los primeros síntomas
de la exposición al frío consisten en la aparición
de escalofríos, disminución de la temperatura de
la piel (por vasoconstricción intensa), aumento de la frecuencia
del corazón, de la tensión arterial y de la frecuencia
respiratoria. Es la fase de estimulación.
Conforme va disminuyendo la temperatura
el flujo de sangre al cerebro desciende, aunque también
disminuye el índice metabólico del mismo, lo que
lo protege de la falta de oxígeno y nutrientes. A medida
que la temperatura se acerca a los 32 ºC el nivel de la conciencia
comienza a deteriorarse y el paciente se muestra perezoso y con
un habla temblorosa. Puede sufrir alucinaciones y delirios. Sobre los 30 ºC los reflejos pupilares se enlentecen y disminuyen los movimientos musculares. Puede mostrar estupor y ausencia de respuesta al dolor. Comienzan las arritmias cardíacas aunque revierten espontáneamente si el paciente es recalentado.
Por debajo de los 30 ºC
se muestran arreactivos con pupilas dilatadas y el reflejo pupilar
ausente o muy lento. El pulso casi imperceptible, la TA. muy baja
y cuesta mucho encontrarle la respiración. Cualquier movilización
del paciente puede desencadenar una arritmia mortal. A estas temperaturas
cesan los mecanismos internos de producción de calor y
el individuo va perdiéndolo progresivamente hasta que fallece,
normalmente de una arritmia ventricular. Es curioso que un
individuo que casi nadie dudaría en considerar como un
cadáver pueda recuperarse normalmente con un tratamiento
de restitución del calor. Vamos a estudiar brevemente dos fenómenos
importantes en el manejo de un paciente hipotérmico: el
afterdrop y la deshidratación: Una vez que sacamos al individuo del agua e iniciamos el recalentamiento, la temperatura corporal puede continuar descendiendo. A este fenómeno lo denominamos 'afterdrop'. Es debido a la pérdida de calor por la sangre periférica fría que regresa a la circulación central. Por otro lado y como ya estudiamos, la inmersión causa una redistribución de la sangre a nivel central (unos 700 ml). Esto, incrementado por la intensa vasoconstricción periférica, lleva una diuresis intensa, reduciendo el volumen plasmático en torno a un 17 %, lo que conduce a una deshidratación, que además predispone a la hipotermia. Además, la compresión hidrostática del agua es similar a la que ejercen unos pantalones antishock, con lo que si sacamos a un hipotérmico del agua fría, debemos mantenerlo en posición horizontal para evitar una brusca caída de su presión arterial. Extraer al paciente del agua y mantenerlo en posición horizontal. La hipotensión puede ocurrir al sacarlo en posición erecta. esto puede precipitar arritmias letales si está moderada o severamente hipotérmico. Manejarlo con mucho cuidado evitando toda estimulación circulatoria o cardíaca.
No permitir que un sospechoso de hipotermia
camine o haga ejercicio hasta que haya sido convenientemente explorado.
El ejercicio después de una inmersión en agua fría
puede, al precipitar el afterdrop, conducir a una muerte súbita
por arritmia. Valorar si precisa reanimación cardio-pulmonar: vía aérea eficaz; ventilarlo si no respira; masaje cardíaco si no presenta pulso.
Al estar la respiración tan
enlentecida y la TA tan disminuida puede parecer que está
en parada cardiocirculatoria, sobre todo al encontrarse las pupilas
fijas y dilatadas. Como regla general; "un hipotérmico
no está muerto hasta que no esté muerto y caliente"
al menos con una temperatura de 35 ºC. Retirar todas las ropas mojadas. Cubrirlo con una ayuda térmica oro-plata (la plata hacia dentro) que sirve de barrera contra el viento y ayuda a prevenir las pérdidas de calor por convección y evaporación.
Lo fundamental es el aislamiento
térmico. El recalentamiento ocurrirá de forma
espontánea en la hipotermia inicial o ligera si el paciente
se encuentra aislado y se acortará si tirita.
Para ello envolveremos al hipotérmico
en el más completo y seco aislamiento posible. Con la ayuda
térmica puesta lo introduciremos en un saco de dormir ártico
y éste dentro de un saco de hipotermia, o bien, en un aislamiento
similar a base de muchas mantas y aislado del suelo. Medir la temperatura rectal. Los termómetros clínicos no solo no sirven sino que despistan. Se mide con un termómetro especial de hipotermia y se introduce al menos 17 cm en el recto. Recalentamiento: Pueden colocarse botellas o bolsas de agua caliente en axilas, ingles y cuello. Por contra, el contacto corporal entre hipotérmico y un compañero, propuesto en muchos manuales, nunca ha servido para recalentar debido a que se compromete el aislamiento térmico de la víctima por bolsas de aire formadas al estar dos personas en un saco de dormir o unas mantas. Las duchas calientes pueden dar una sensación placentera, aunque presentan graves inconvenientes: Suprimen los escalofríos y, por lo tanto, la producción interna de calor. No recalientan, ya que las pocas calorías que aportan se pierden con la evaporación
Debido a la vasodilatación
periférica predisponen a la hipotensión y al síncope.
Los baños de agua caliente no deben utilizarse en la hipotermia moderada y severa. En la hipotermia inicial o ligera la única ventaja que aportan sobre el aislamiento y las bolsas de agua caliente, es la rapidez en recuperar la temperatura. Por contra presentan los siguientes inconvenientes: Los hipotérmicos iniciales no toleran temperaturas por encima de los 30 ºC debido a la falsa sensación de quemadura. Pueden producir arritmias cardíacas debido al retorno de sangre fría procedente de las extremidades.
Las bebidas calientes con alto contenido
en azúcar no le aportan mucho calor, pero ofrecen hidratación,
nutrición y soporte psicológico. Lo ideal son los
preparados para deportistas que contienen sales y azúcar
calentados.
Si el paciente no está consciente
la hidratación se hará por vía endovenosa
a base de sueros calentados en el microondas, tal y como nos lo
indiquen desde el centro radio-médico.
Las técnicas de recalentamiento
central a través de oxígeno húmedo y caliente
fueron propuestas como medidas de primeros auxilios, aunque en
la actualidad no se recomiendan en la hipotermia leve fuera de
los hospitales. |
| LESIONES POR CALOR |
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La autorregulación de la temperatura del organismo, es el resultado de un equilibrio entre el calor producido (calor ambiental + calor producido en el metabolismo) y el calor eliminado (irradiación, conducción, perspiratio insensíbilis). La ruptura de este equilibrio y el fallo en los mecanismos de regulación del organismo darán lugar a los diferentes grados de afectación del exceso de calor en el ser humano. Básicamente comentaremos los siguientes tipos de lesiones por calor: En el medio marítimo existen áreas de trabajo a bordo y zonas de navegación en las que está aumentada la problemática derivada de la exposición a temperaturas elevadas. Existen áreas de trabajo sobrecalentadas, como la sala de máquinas, cuyas principales fuentes de calor por irradiación y por convección son generalmente los motores y otros equipos que desprenden calor. Ello impone una mayor carga al sistema de regulación del calor pudiendo este encontrarse al límite de su capacidad durante periodos de trabajo físico intenso. Parecido ocurre en las cocinas debido al calor desprendido de hornos y fogones. El personal de estos departamentos será más vulnerable si además suma padecimientos cardio-circulatorios, pulmonares o son tripulantes de mayor edad. Por zonas de navegación revierten especial importancias la de los trópicos donde el clima es cálido y húmedo, con luz solar intensa (temperatura de 36º C y una humedad media del 80-90 %), esto es de importancia considerable en espacios cerrados como los barcos. Los mecanismos de regulación en los climas cálidos se manifiestan con un aumento de circulación de la sangre a través de la piel (vasodilatación cutánea), sudando y acelerando la frecuencia cardíaca. El esfuerzo que está realizando el organismo se puede valorar midiendo los siguientes parámetros: temperatura corporal, frecuencia cardíaca (importante para valorar el stress fisiológico y la adaptabilidad del organismo), pérdidas a través de la sudoración (se inicia a los 30º C, se evapora en función de la humedad, temperatura, y movimiento del aire). |
| PREVENCIÓN DE LOS EFECTOS PERJUDICIALES DEL CLIMA |
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No podemos asumir que el organismo esté adaptado a un determinado clima, es decir, que se haya conseguido una aclimatación completa, hasta que la persona en cuestión haya estado activa al menos durante 2 horas al día bajo las nuevas condiciones, durante un periodo de 14 días. Desde que los barcos pasan de una zona climática a otra muy rápidamente, es imposible conseguir una adaptación completa. Analicemos las medidas recomendables a tomar: a.- Consumir cantidades pequeñas (1/4 de litro aproximadamente) de líquido como por ejemplo té ligeramente ácido, variaveces al día. b.- Evitar las bebidas heladas. c.- Administrar dosis terapéuticas de ClNa (sal) de forma profiláctica en caso de exposición prolongada al calor. d.- Usar ropa apropiada: protección para la cabeza, prendas que faciliten el intercambio de calor y que reflejen la radiación (amplia, aireada, colores claros, tejidos naturales como algodón o lino evitando los sintéticos). e.- Distribución razonable del lugar y horario de trabajo, con inclusión de descansos. f.- Recordar que personas con problemas de corazón y sistema cardio-vascular (e.g. antecedentes de infarto de miocardio) o cuya función pulmonar esté limitada (e.g. antecedentes de asma), no pueden trabajar en condiciones de calor excesivo. Nos remitimos también a los consejos al viajero según el país de destino. |