atrás / backquimiquero

UNIDAD DIDÁCTICA 5
HIGIENE E INTOXICACIONES A BORDO


HIGIENE DEL MEDIO - BUQUE

[Habitabilidad], [Ruido y vibraciones], [Iluminación y ventilación], [Saneamiento]

El medio donde el hombre de la mar pasa gran parte de su vida es el buque y es, desde luego, el lugar donde desarrolla todo su trabajo. Por ello, la higiene del buque influye de una forma decisiva, en la salud de las gentes de mar.

Aunque las distintas normas, leyes, convenios, etc..., actualmente en vigor, especifican cómo debe ser un buque, en relación a su tipo de navegación, tipo de carga a la que está destinado, tipo de pesca, etc,..., no está de más, que consideremos algunos aspectos en relación con la HIGIENE, que pueden ser generales a todos ellos. Así:

1.1.- HABITABILIDAD Y LIMPIEZA.

Entendiendo por habitabilidad exclusivamente al espacio físico. Es cierto, que en los modernos buques, se ha mejorado mucho pero, aun se encuentran algunos, donde es difícil desenvolverse por falta de espacio, donde todavía hay que compartir camarote con otras siete personas, donde es difícil conseguir un poco de intimidad y donde, en fin, tras reformas sucesivas, se consigue (?) que el w.c esté ¡¡junto a la cocina!!. Poco podemos hacer en cuanto a la obra viva del buque, pero sí debemos preocuparnos por tener todas las zonas limpias y ordenadas, evitando que se acumule la suciedad sobre todo en cocina, lavabos, camarotes, gambuzas, sentinas y depósitos de agua potable.

navegando al inicio de página

1.2.- RUIDO Y VIBRACIONES. El diseño de los barcos, especialmente en los últimos años, tienden a minimizar tanto el ruido como las vibraciones. No olvidemos que, entre sus efectos, se encuentran desde lesiones auditivas (sobre todo en trabajadores de máquinas), hasta transtornos del sueño, irritabilidad, tensión muscular, dificultad para entenderse verbalmente o, simplemente, incomodidad y molestias.

Debemos conocer, cuáles son las fuentes de ruidos y cuál será la distribución del mismo, para minimizar sus efectos, especialmente en los camarotes, áreas de descanso y sala de máquinas. Esta última, en concreto, debería estar aislada acústicamente y, además los trabajadores de la misma, protegidos del ruido de forma especial; bien aislando el foco de ruido, construyendo cabinas insonorizadas para alojamiento del personal, durante su estancia en la sala, o con protectores auditivos individuales debidamente homologados. Respecto a éstos últimos, no debemos olvidar que son obligatorios, de uso individual y hay que ponérselos antes de entrar en la sala de máquinas y quitárselos una vez fuera de la misma, nunca dentro de ella, ni por un momento.

navegando al inicio de página

1.3.- ILUMINACIÓN.

Ni que decir tiene, que será preferentemente natural pero, en un buque esto es casi imposible, por ello, la luz artificial, debe ser suficiente; que no provoque deslumbramiento; orientada de forma que no origine brillo excesivo en los mamparos; iluminando adecuadamente no sólo los lugares de trabajo, sino también los sitios de paso, escalas, etc,...; que no de intermitencias, ruidos o calor excesivos y, sin olvidarnos, que debemos contar con alumbrado de emergencia.

1.4.- VENTILACIÓN.

La ventilación, o mejor: la adecuada renovación del aire, debería ser posible en todas las partes del buque, bien de forma natural o bien forzada, asegurando a todos los tripulantes el acceso a aire limpio, no viciado, y con el grado de humedad suficiente, se encuentren donde se encuentren.

Actualmente, en muchos buques, se dispone de climatización por aire acondicionado; debemos preocuparnos porque el mantenimiento sea adecuado, revisando la instalación de forma periódica, evitando zonas de flujo directo e intenso sobre los tripulantes, en comparación con otras de aireación escasa o insuficiente, sin olvidarnos de dotar al aire climatizado, de la humedad necesaria, ya que, éstos sistemas, secan el ambiente.

La climatización nos permite, además, mantener la temperatura (frio-calor) de forma estable, independientemente de la climatología.

navegando al inicio de página

1.5.- SANEAMIENTO.

  • 1.5.1.- AGUA. Los buques deberán estar provistos de agua potable suficiente, para cubrir las necesidades de bebida y aseo de toda la tripulación. Los depósitos que la contengan deberán ser revisados y lavados con agua a presión y, todo el circuito, deberá ser clorado. Muchos barcos, poseen depuradoras y desalinizadoras de agua de mar, que potabilizan el agua aunque, la falta de sales, dotan al agua de un sabor poco habitual. Por último, no olvidemos, revisar y cambiar periódicamente, el agua de los botes salvavidas y balsas.
  • 1.5.2.- EVACUACIÓN DE RESIDUOS. La época en la que se pensaba que todos los desechos podían ir directamente al mar, afortunadamente ya ha pasado. La capacidad depuradora del mar no puede ser ilimitada, sobre todo, de aquellos mares con poco intercambio de aguas, como el Mediterráneo, por ejemplo. Los residuos de un buque, podemos clasificarlos en industriales, como el combustible, pinturas, aceites lubricantes, restos de cargas de productos químicos, plásticos,..., que debería evitarse arrojarlos al mar, tomando como opción su almacenamiento estanco para su tratamiento y/o reciclaje en tierra. El otro tipo de residuo lo llamaremos doméstico, donde englobaremos tanto al papel y a los restos de comida, como al agua residual de limpieza del buque, utensilios, ropa y aseo personal, y a las aguas residuales procedente de la evacuación de excretas. La eliminación de éstas aguas en puerto está limitada, no así en alta mar, aunque debería, sin embargo ya se poseen plantas depuradoras y de almacenamiento de éstos residuos, en muchos buques. Se debe revisar su funcionamiento así como su estanqueidad de forma periódica. Merece un comentario especial, la eliminación rápida y efectiva de los restos de comida, por el foco de infección y de atracción de roedores que tienen.
  • 1.5.3.- DESINFECCIÓN. Con la desinfección pretendemos eliminar los agentes patógenos causantes de enfermedades. Los métodos más usuales en un buque son el lavado con agua y jabón, utilizando posteriormente lejía. Para la desinfección de ropas y objetos que sabemos contaminados, el hervido en agua durante 20 minutos es muy efectivo.
  • 1.5.4.- DESINSECTACIÓN. Llamamos desinsectación a los métodos empleados para eliminar a los artrópodos (insectos y arácnidos). No olvidemos que muchos de ellos son causa de propagación de enfermedades. Los métodos más empleados, y de más fácil utilización en un buque son los mecánicos (mosquiteros, telas metálicas, limpieza de basuras,...) y los químicos en forma de insecticidas. La utilización de éstos últimos, debe hacerse con precaución, evitando su contacto con alimentos, utensilios de cocina, vajilla, etc.... Existen empresas especializadas en desinsectación, que en unas horas eliminan los insectos de forma efectiva y sin riesgo para la tripulación, emitiendo, además, el correspondiente certificado.
  • 1.5.5.- DESRATIZACIÓN. Además de poder ser transmisores de enfermedades, los roedores, causan gran perjuicio económico, por eso, la lucha contra los mismos ha sido una constante a lo largo de la vida del hombre. En un buque, podemos utilizar dos tipos de técnicas para intentar solucionar éste problema, una técnica pasiva: eliminando rápido y de forma efectiva las basuras, protegiendo los alimentos e impidiendo el acceso a los roedores al barco (discos de amarras, quitando escalas,...) y una técnica activa: utilizando cepos, venenos, ultrasonidos,... No debemos olvidar, sin embargo, que la eliminación de los roedores de un buque una vez instalados, es una tarea difícil. Según el Reglamento Sanitario Internacional, todo buque ha de presentar al llegar a puerto, un certificado de desratización, cuya validez es de seis meses o, en su defecto, un certificado de exención de desratización, si se sospecha que no existe presencia de roedores a bordo.

1.6.- ALIMENTACIÓN. Actualmente no existe ninguna excusa técnica, para que la alimentación a bordo de un buque, no sea la correcta. Se deben desterrar aquellas penurias alimenticias que sufría la gente de mar en épocas pasadas.

Debemos controlar que el suministro de alimentos al buque sea lo más higiénico posible, no dejando las mercancías más tiempo del necesario en el muelle o en cubierta, guardando, a la mayor brevedad posible, las mismas en despensas no refrigeradas o en refrigeradas, de ser necesario, intentando, además, no romper la cadena de frío en alimentos congelados. El personal de fonda, debería ser el único encargado de ésta tarea, debiendo estar en posesión del pertinente carnet de manipulador de alimentos y extremando, además, las medidas de higiene personal, evitando al máximo la contaminación de alimentos. Viendo la cocina de un buque, podemos intuir la salud de sus tripulantes.

1.7.- OCIO. Sería deseable, el poder disponer en los buques, de un área apropiada, bien ventilada e iluminada, donde poder pasar los ratos de ocio que permita el trabajo a bordo. Una televisión, video, revistas, juegos de mesa,... estimularían las relaciones personales, sobre todo ahora que las tripulaciones son multiétnicas, y podrían ayudar a sobrellevar el duro oficio de marino.

navegando al inicio de página